escritos-perdidos:

Es tan impresionante la manera tan perfecta de como me enamoré de las pequeñas cosas que solo hallé en usted… de su sonrisa tan radiante, de los hoyuelos que adornan sus mejillas, de su mirada tan brillante, del olor de su cabello, de la dulzura de su voz, de sus manos, de su manera tan cálida de abrazar, me enamoré de eso y más.

—Soul of soul

solonecesitocreer:

“Soy una persona difícil de amar. Soy enojona, insegura y siempre estoy a la defensiva, pero también soy estúpidamente leal. Y si te quedas, te protegeré antes de pensar en protegerme.”

— kacf. 

snowdaon:

Fóllame, pero no me mires a los ojos, que me enamoro. Házmelo sucio, pero sin pasión. No estudies mi cuerpo con tu boca, ni dejes que tus manos se pierdan en el laberinto de mi piel. Si llegasen a caer en él, avísame para llevarlas hasta la salida, ya que este laberinto está hecho para manos que saben cómo salir, pero que aún así no quieren irse.


Fóllame, pero quítate los calcetines, que si no se me calienta el alma. Agárrame del pelo, pero no dejes que tus dedos se enreden entre él. No les permitas bailar por mi cabello el vals de tus gemidos. Házmelo deprisa, que lento me encanta. Acabemos rápido, que luego mi almohada huele a ti, y me es imposible no soñarte. No le cuentes tus fantasías a mis oídos, que me pervierten la mente, y no quiero ser arte.


Fóllame, pero sin besarme, y mucho menos aún mordiéndome el labio, que me enciendo, y no quiero hacer de Febrero cuatro meses de verano. Házmelo, pero no en una postura en la que nuestras caras se queden a milímetros, que no puedas sentir mi aliento quemando tu rostro, ni yo sentir que soy tuyo, y tú mío. Nuestros.


Fóllame, pero no te quedes luego, que si no mi cama te echará de menos. Y yo. Eso sí, sacude las sábanas antes de irte, que de sacudirme los sentimientos ya me encargo yo.

snowdaon:

Me da bastante tristeza cuando estás escuchando a una persona hablar de alguna de sus pasiones o algo que les gusta mucho, de como se les ilumina el rostro y sus palabras salen como burbujas y de pronto se detienen, y dicen algo como “perdona si te estoy aburriendo” o “disculpa, me emocioné”. Y ahí es donde te das cuenta que alguna vez en sus vidas alguien a quien querían o respetaban mucho les dijo “cállate, eso a nadie le interesa”, y desde entonces no pueden hablar de sus cosas favoritas sin disculparse cada dos minutos.

este-desastre-te-amaba:

“Enamorarme de ti fue fácil, como no lo iba a ser, desde el momento en el que te conocí me hiciste sentir especial, desde el momento uno me diste lo que tanto tiempo había deseado, me diste atención, cariño y cuidados, te preocupaste por mí y te tomaste muy enserio tu promesa de cuidarme, me defendiste y luchaste porque la pasara bien. ¿Cómo no iba a enamorarme de esa sonrisa cálida y esos ojos que no dejaban de mirarme? ¿Cómo no iba a enamorarme si sentí que las cosas por fin fluían a mi favor? Y que por fin un sueño dentro de mí que había guardado durante años por fin iba a cumplirse, y lo mejor de todo ¿Cómo no iba a enamorarme de ti si cumpliste cada aspecto que había deseado cada noche? Me hiciste sentir especial, bonita y valiosa, me hiciste sentir que las cosas buenas si llegan aunque tarden tiempo, mucho tiempo. Por fin estabas ahí, frente a mí, tomándome de la mano mientras me mirabas fijamente a los ojos y hacías la promesa de cuidarme, ojalá me hubieras protegido de lo que desde esa noche sentí por ti. Me trataste como alguien que podía ser amado, como si por fin tuviera todo el derecho de sentirme enteramente feliz, cariño, ojalá supieras lo que has significado en mi vida, no fuiste cosa de una sola noche, significaste un cambió tan radical en mi vida que no tienes ni idea. Tu manera de besarme y de hacerme sentir especial, tu mano tomando mi mejilla mientras nos besábamos es algo que no olvidaré jamás. No sabía lo que quería hasta que llegaste tú, y cumpliste cada uno de los deseos que le había pedido a la vida, uno a uno los fuiste cumpliendo, incluso sin saberlo. Fuiste más que momentos. Te convertiste en algo que ahora no podré borrar de mi propio corazón, dejaste huella incluso sin pretenderlo. Sé que no pudo ser coincidencia, el conocerte no lo fue, porque yo estaba perdida en el mundo sin sentido, y de pronto llegaste a encaminar un mejor rumbo, uno brillante, soleado y amoroso. No sé lo que tu sentiste desde entonces, solo sé que le agradezco tanto a la vida por ponerte en mi camino. Aún si realmente no podemos estar juntos, siempre estarás en mis recuerdos, porque me salvaste.”

— La sinfonía del alma.